La discusión del Presupuesto General de la Nación de 2027 es muy importante y tanto el Congreso como la sociedad colombiana requieren mayor claridad sobre las cifras. Una diferencia de $60 billones en un documento público, en cuestión de semanas, requiere mayores explicaciones. Para comenzar, es claro que el anterior gobierno había sobreestimado las metas de recaudo tributario.
Fue algo que el Comité Autónomo de la Regla Fiscal señaló desde el 2023 y que se volvió una muy mala práctica repetida para 2027. Un ajuste a la baja de $10 billones, como lo presentó el nuevo gobierno, me parece adecuado. Igual me parece claro que los recursos del Fondo de estabilización de precios de combustibles no deberían estar en cero, así como los recursos necesarios para Colpensiones.
En el primer caso $9,6 billones parecen una estimación razonable y el gobierno identifica $6,5 billones en el segundo. Es decir, hay $26 billones sobre los cuales las cuentas del nuevo presupuesto no parecen tener dudas. Para comenzar está el tema del servicio de la deuda.
Como lo explica bien Pablo Manrique en un artículo de La Silla Vacía sobre el tema, parece estar exagerándose el monto pues se asume un escenario que no es realista: que Hacienda no realizará ninguna acción para gestionar una sustitución de parte de los vencimientos de corto plazo, cosa que todos los años se hace y el nuevo gobierno no parece incluir en su forma de cálculo del monto de recursos requerido.
Tampoco me queda claro que sea necesario aumentar en $4,5 billones los pagos de salarios, pero que el rubro de aportes parafiscales a la nómina sea exactamente el mismo en las dos versiones. También está el tema de los recursos de salud, que se señalan deben aumentarse en $2 billones, pero en los rubros publicados no queda claro cómo se incorporaron.
El Ministro de Hacienda ha dicho que presentará un recorte de $22 billones para los cuatro meses que restan del 2026 y un plan de ajuste adicional de $40 billones para los 12 meses de 2027. No hay detalles de cómo serán, pero esos montos para periodos tan disímiles también generan dudas sobre sus posibilidades reales.
La intención de clarificar la realidad es buena y la comparto, pero creo que el Ministro de Hacienda debería dar mejores explicaciones sobre su forma de realizarlas y mostrar que sí son rigurosas. Los mercados, la opinión pública y el Congreso están haciendo preguntas que Hacienda no ha respondido con claridad. De hecho, la colocación de TES de la última semana mostró un aumento que parece relacionado con las dudas sobre las cuentas fiscales del país.
He sostenido que es necesario y posible un ajuste de cerca de $50 billones y en un ejercicio presentamos 25 medidas que incluyen nuevos ingresos, reformas legales, constitucionales y actos administrativos. Lo llamamos el Reto de los $50 billones y 21 líderes del país lo aceptaron y dieron sus opiniones. El ajuste es necesario y es posible, pero requiere rigor y credibilidad en las cifras. Hoy le corresponde el señor ministro responder con claridad las dudas que sus cifras están generando.
(0)Comments