-Sé que todos somos iguales ante la ley, pero ante tanto crimen que nos aflige a los peruanos, no me parecería mal que un agravante a considerar a la hora de una condena por delitos que nos agobian a diario como sicariato, extorsión, narcotráfico, asaltos, etcétera, sea tener la condición de extranjero. No puede ser que acojamos extranjeros en nuestro país para que después terminen pagando nuestra hospitalidad atormentándonos así.
-Hace ya muchos años, un periodista lúcido tituló '¿Quién parió a Pinochet?' a una entrevista que le hizo al ultraizquierdista Andrés Pascal Allende, líder del MIR chileno. Uno entendía —un verbo que no es lo mismo que aprobar, ojo— perfectamente que se haya dado 'el pinochetazo' al leer las tesis lunáticas y violentas de Pascal, porque es obvio que ante una situación extrema se van a dar reacciones extremas. Videla no vino del aire, sino del terrorismo de los Montoneros. Sendero y el MRTA fueron los precursores de la mano dura fujimorista. Los alucinantemente estúpidos extremos del 'woke' gringo trajeron a Trump.
Escribo lo anterior porque esta apabullante victoria ayer de AfD, un grupo nacionalista alemán que huele a neonazi, en las elecciones locales de Sajonia no viene a ser más que un producto de la locura de la excanciller alemana Angela Merkel de acoger a más de un millón de refugiados sirios, afganos e iraquíes en 2015. Viniendo de una cultura musulmana muy distinta, el choque estaba cantado. ¡Si en el Perú hemos tenido problemas con gente tan similar como la venezolana, imagínense a los alemanes con estos tan distintos y cerrados! Desde allí comienza el ascenso del nacionalismo xenofóbico extremo de AfD, que ya en 2017 se había convertido de la nada en la tercera fuerza política alemana. Ayer ganó Sajonia y hace rato que encabeza las encuestas nacionales. Falso valor esa Merkel, que inundó irresponsablemente de migrantes exóticos a Alemania, que desarmó a su país y que le entregó la llave energética al gas ruso.
(0)Comments