La última tenida entre jóvenes (¿o es ya la penúltima?, todo va muy aprisa), es para «farmear aura». Encuentros convocados por las redes para competir en lo que sea y acreditar carisma con algo. Nada nuevo bajo el sol, lo hacen todas las especies, humanos incluidos: el gorila que se golpea el pecho ante la manada; los participantes en los concursos, aparte de llevarse a casa algunos euros; los estorninos haciendo dibujos en el cielo del atardecer; los encuentros y congresos profesionales, además de alguna ponencia; los ricos en sus fiestas, exhibiendo coches, joyas, vestuario; los pavos reales en los parques, ante su público (por cierto, en reciente tenida, la reunión fue en una zona del parque público antes frecuentada por los pavos reales); los columnistas de los periódicos, cada día. La dictadura de la importancia, que nos persigue hasta la esquela, con su escala de tamaños.
(0)Comments