No sabemos qué pasará esta tarde frente al Valencia porque esto es fútbol y cualquier equipo puede sorprenderte y cuando menos lo esperas, pero no sería nada normal, viendo lo fiable que es el Barcelona, desde que llegó Flick al club.
Han hecho falta pocas jornadas para confirmar claramente que el Barcelona está un peldaño por encima de sus rivales y que no es cuestión de futbolistas o de unos pocos días revertir la situación estructural que tiene el actual campeón de Liga.
El nivel del Barcelona actual no es flor de un día ni de la coincidencia de varios futbolistas talentosos, que lo son, es mucho más que eso, es un trabajo de mucho tiempo que se ve reflejado en el campo. Se recogen los frutos de una filosofía de cantera que te permite ir nutriendo año tras año de nuevos jugadores como es el caso de Espart esta temporada. Arropados por nuevos talentos que marcan la diferencia en ataque, como puede ser el caso de Gordon y dirigidos por un hombre que cree en esta filosofía como es Flick, una auténtica bendición desde que llegó al Barça. Competirle a este equipo de tú a tú exige que una inversión millonaria como es el caso de Diomande. Los equipos no se hacen solo con dinero y se ha demostrado: los últimos tiempos de penuria económica del Barcelona ha sido capaz no solo de competirle al Madrid, sino ganarle las últimas ligas con un menor inversión económica. Otro tanto el Atlético, que los últimos años ha invertido más dinero que el Barcelona, y tampoco ha podido competirle en liga y ha llegado a quedar al menos a 15 puntos de distancia.
En la actualidad está un escalón por encima de sus más directos rivales y le lleva una sensible diferencia que no le será fácil recortar ni al Madrid ni al Atlético por muchos nombres que incorporen a su proyecto. Porque es precisamente eso, el proyecto, el que le permite ser diferencial y aprovechar al máximo su recursos. El actual Barcelona es un bólido lanzado. Un coche a toda velocidad al que de vez en cuando se arregla un alerón, se renueva una pieza, pero el vehículo sigue siendo el mismo y sigue llevando la velocidad imparable que le convierte en un rival temible.
Decía Beguiristain que los campeones de liga eran favoritos a revalidar el título, porque la inercia de haber ganado la última temporada les ayudaba en el comienzo de la siguiente y normalmente suele ser así. Si a ello le añadimos un entrenador muy exigente que no permite que nadie se duerma en los laureles y altamente competitivo, te dan un rival durísimo para todos como es este Barça y en especial en la liga, donde al final siempre ganan las mejores plantillas. Esto no ha hecho más que empezar y podría darse el caso de que el Barcelona fallara más de la cuenta pero las primeras sensaciones ya nos hacen intuir que este Barcelona es un equipo muy seguro. En apenas unos días de trabajo de los campeones del mundo, y con algunas incorporaciones ya se ha visto un conjunto muy reconocible, un fútbol muy atractivo y resolutivo.
La sensación es de que este Barcelona está un peldaño por encima de sus rivales en la lucha por la liga y que todo lo que no sea revalidar el título sería una sorpresa. Esta parece que va a ser una liga cercana a los 100 puntos, porque no parece que el Barcelona e incluso el Madrid pese a lo que ocurrió en Sevilla, se vayan a dejar demasiados puntos. En muchos de los campos habrá una sensible diferencia y las victorias serán claras. De momento, y si el Barcelona cumple con los pronósticos en su visita a Valencia, el Madrid ya empezará una lucha bajo presión. Salvó los muebles Espín en Cornellá, pero en la Cartuja Mourinho se dejó tres puntos de oro. El Barcelona no perderá muchos puntos.
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