JE

Jesús Barcos

¿Gobierno en la higuera?

Image
Al Gobierno de Sánchez se le rompen las costuras. Las vacaciones del presidente, en plena crisis de Ceuta, dejaron un enorme vacío, con Marlaska y Robles tirándose los trastos a la cabeza y con Sumar deshecho esperando la sucesión de Díaz. Estamos en una situación envenenada, de desconcierto evidente. Con un Gobierno que ha dado la sensación de estar en la higuera, empantanado y raído al que le están haciendo la cama, que pone paños calientes sobre Marruecos y se entera por la prensa de un informe policial que apunta a la responsabilidad del país vecino encargado por una jueza con pasado del PP que quiso dejar a Marlaska con el culo al aire. Todo esto es un abceso para un Ejecutivo, que parece no saber de dónde le vienen los bofetones. Exprimidores Un Gobierno en urgencias y que requiere un giro de timón puede sucumbir a la tentación de los atajos para salir del atolladero en Ceuta. La voz de organizaciones como CEAR es clave al evaluar el abordaje de esta crisis. Los derechos humanos no son de quita y pon. La socialdemocracia lo debe tener siempre a gala, en la teoría y en la práctica. También, por cierto, los de los sahrauis. La evidencia del poder de Marruecos unida al desamparo de la UE genera una sensación de vulnerabilidad comprensible. La derecha lo aprovecha, pasada de rosca como de costumbre, criminalizando a Sánchez. El contraste es rotundo. Genuflexos ante los desmanes de Trump, y fariseos y bravucones cuando les conviene. Recuerden a Fraga en el Prestige: 'si se ponen tontos se les pega un cañonazo y punto'. Volvemos a esos marcos cañoneros. Hemos pasado del 'váyase señor González' a 'la va a pagar' que espetó Feijóo a Sánchez. De nuevo el escarmiento y la amenaza; la derecha siempre se ha gustado expeditiva, cañonera y agresiva, y decretar excepciones y tocar a rebato según su escala ideológica y jerárquica. Por eso PP, UPN y Vox vuelven a las calles a exprimir esta crisis. Es obvio que los inductores de esa avalancha de migrantes sabían de su efecto desestabilizador. Mar de fondo Hace días escuché a un tipo bromear sobre la necesidad de instalar concertinas en la piscina de su urbanización. Es solo una anécdota, una legaña, pero colectivizar a la gente que salta al mar con lo puesto como si fuera el lumpen invasor retrata una pendiente muy peligrosa y cruel. Ojalá no nos veamos nunca obligados a saltar al mar por lo mismo. Hoy ya casi nadie se acuerda de los 145 muertos en Ceuta como para recordar nuestra emigración. En crisis así se echa en falta que en España falte tanta democracia cristiana. A Sánchez le han faltado fuerzas y reflejos, síntoma de posible ocaso. Políticamente está mucho más solo que en julio. El jueves en el Congreso se recompuso algo, por más que siga apostando por el mal menor. Tiene lógica que aspire a ganar tiempo y convocar, si puede las generales tras las autonómicas, municipales y las presidenciales francesas donde puede ganar la ultraderecha. El Gobierno saltará por los aires si Izquierda Unida se olvida de que también gobierna o si el PSOE se descuajeringa y empiezan las batallas de tierra quemada. El día en que se marche Sánchez se abrirá una crisis en Ferraz de dimensiones colosales, parecida a la que le sobrevino tras González, e IU volverá a sus travesías por el desierto. Coda En una democracia sólida hay que observar el papel del jefe del Estado. La pregunta, de nuevo, es qué relación tiene con este Gobierno. Y no resulta menor.
¿Gobierno en la higuera?
View on original source
Share
Archive
Like

(0)Comments

 

Related Opinion

A note on cookies

Newshunt uses essential cookies to keep you signed in and to remember your language and country, so the site works the way you expect. With your permission, we'd also like to use analytics cookies to understand how people use Newshunt and improve it over time.

Accepting only affects analytics. To learn more, view our Privacy Policy or Terms & Conditions.