En Saltillo, las temperaturas máximas superarán los promedios históricos, pero lo grave es que estos incrementos durarán más días consecutivos. Asimismo, la ausencia de lluvias que recarguen la Sierra de Zapalinamé afectará el abastecimiento de agua para la ciudad, lo que aumentará exponencialmente los riesgos de incendios.
La ola de calor para 2027 ya no impactará a Europa con la intensidad que lo hizo este año; se avizora el golpe a nuestro país. Será, además de severa, fatal. La produce la elevación de 2 grados Celsius en la temperatura del mar –algo que ocurre globalmente en forma cíclica– y por la acumulación de gases contaminantes, lo que acelera el calentamiento en todo el orbe.
En Coahuila, esta ola se manifestará también con temperaturas extremas y sequías prolongadas que afectarán la salud de la población por deshidratación y golpes de calor. Las zonas de mayor vulnerabilidad son las regiones de Piedras Negras y Acuña, así como La Laguna, incluyendo Torreón; en Monclova los efectos serán sumamente severos. Con estas condiciones, hay que entrar en alerta desde marzo hasta mayo de 2027.
Ante este panorama, resulta urgente que las autoridades federales y cada gobierno estatal y municipal –para eso está la autonomía– construyan desde hoy refugios climáticos, acondicionen centros comunitarios con sistemas de enfriamiento pasivo e instalen puntos de hidratación gratuitos, así como espacios de atención para personas en situación de calle o sin acceso a ventilación o enfriamiento en sus hogares.
Las advertencias de los colectivos ambientales –que las autoridades se han pasado por el arco del triunfo– deben ser un mandato: retirar el exceso de asfalto y cemento para evitar la radiación en zonas críticas (como lo hicieron en París el año pasado) y estimular la creación de jardines en techos o pintar las azoteas de blanco para reducir el efecto de la conocida 'isla de calor urbana'. Además, urge desde este año cambiar la vegetación de áreas verdes urbanas por especies nativas para ahorrar agua, generar sombra natural y regular la temperatura.
La reforestación es un punto nodal; sin embargo, deben evitarse los monocultivos, pues si se planta una sola especie, un incendio acaba fácilmente con todo.
Así como se coordinan para promover programas turísticos, deberían organizarse desde ahora para realizar, cuando llegue el momento, campañas de monitoreos masivos en tiempo real para informar de los días con índices de calor más peligrosos, ajustar horarios laborales y prohibir actividades al exterior entre las 11:00 y las 17:00 horas.
También urge modificar la infraestructura hidráulica local para retener e infiltrar, desde ya, el agua de las lluvias invernales antes de que inicie la ola de calor. Y es primordial capacitar y equipar adecuadamente a los brigadistas y respondientes de incendios, ya que se pronostica un repunte drástico de siniestros entre febrero y junio de 2027.
En nuestro país, el sector energético es responsable de aproximadamente el 70 por ciento de las emisiones, destacando Pemex con la extracción de petróleo y gas, actividad que genera CO2 y metano. A este porcentaje se suma la producción de electricidad por parte de CFE, el transporte de carga, vehículos particulares y públicos.
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