El Instituto de Juegos y Casinos fue creado en 1996 y, desde entonces, administra el juego legal en la provincia. Tiene tres salas de casino: la central, en Godoy Cruz, la de General Alvear y la de San Martín que se incendió hace unos meses y aún no consiguen reponerla, en una extraña relación con el dueño del predio. Decimos extraña porque dos informantes no supieron explicar el tipo de relación porque, además, cuando dicen que están perdiendo plata, quieren hacer una inversión millonaria para volver a abrirla.
Tradicionalmente había una sola sala de casino que, originalmente, como anexo del antiguo Plaza Hotel. Cuando esta unidad se privatiza, también se incluye el casino y el gobierno decide abrir una nueva sala estatal en el actual edificio del Instituto, en Godoy Cruz. Nuestros informantes recordaron que en año 2001, en plena crisis financiera, el entonces ministro Enrique Vacquié decide abrir nuevas salas para aumentar la recaudación, ejemplo que se siguió en el gobierno de Jaque.
Cuando llega al gobierno Alfredo Cornejo, en su primera gestión, decide cerrar la mayoría de las salas porque había quejas sociales respecto del daño que estas generaban y la forma en que la ludopatía estaba avanzando en la población adulta y, sobre todo, en los sectores más humildes. Nuestros informantes confirmaron que aún queda una sala muy cerca de un supermercado, lo cual es muy peligroso.
Lo cierto es que en el discurso del 1 de Mayo, el gobernador anunció una reestructuración del Instituto con una sencilla explicación y es que la competencia también ha llegado al juego y ahora sucede que cada día menos personas asisten a las salas y se quedan en su casa jugando con las plataformas online. Este también es un fenómeno mundial y, según voces internas, la cantidad de jugadores que concurren a las "mesas de juego vivo" , como llaman a la ruleta o Black Jack ha bajado de tal manera que las autoridades decidieron cerrarlas porque daban pérdida, ya que lo recaudado no alcanzaba para pagar los sueldos.
Lo cierto es que el gobierno consiguió una ley de la Legislatura por la cual se autorizaba a negociar retiros voluntarios para ordenar el problema del personal que ya está sobrando.
Según comentan nuestras fuentes habría cerca de 40 personas que habrían ingresado al retiro voluntario, aunque no se avizora un cambio muy profundo. Por lo que saben los agentes del Instituto solo habría una reducción de personal pero se mantendrían las estructuras actuales. Incluso, quieren invertir plata, aunque venga del seguro, para reabrir la sala de San Martín. Por suerte, ellos tenían el mismo nivel de confusión que quien escribe estas líneas.
No hay datos oficiales pero, según sabían nuestros amigos, la situación de los casinos privados que operan en Mendoza no sería diferente a las salas estatales. Esto significa que padecen los mismos problemas. Nuestros contactos creen que alguna sala podría disminuir su oferta aunque no descartan que alguna de las salas privadas pueda decidir el cierre definitivo. La competencia contra los sistemas virtuales de apuestas es muy dura.
Ninguno de mis interlocutores me pudo contestar las razones por las que el Estado debía tener casinos, aunque justificaron su existencia en los programas sociales que se financian con esos recursos. Cuando nos despedíamos de nuestra tanda de cafés les pregunté si con menos ofertas de juego y menos estructuras, tenía sentido seguir teniendo un Directorio, me miraron sorprendidos y largaron una carcajada. "Rodolfo, es una caja de los políticos!! ¡¡No sueñes, están todos los partidos prendidos!! Y me despidieron con un cariñoso "Dejate de joder!!"
No hay mucho que esperar de esta reestructuración, por lo que se sabe. Incluso, en el plan no figura el hipódromo, con lo cual seguiremos teniendo casinos estatales e hipódromo estatal. Cornejo estará en línea con Milei?
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