Un profesor de Relaciones Internacionales que intentaba que los alumnos de Periodismo de mi generación aprendieran algo útil advertía de que las decisiones políticas no pueden explicarse únicamente a través de los cálculos racionales de interés y poder. Y sugería, siguiendo las teorías del jurista y politólogo francés Marcel Merle, que era necesario también tener en cuenta las pasiones, es decir, el sentimiento nacional, los miedos, los prejuicios, el orgullo, el resentimiento o el odio de los actores políticos, que pueden acabar teniendo tanto peso en las decisiones que afectan a una sociedad como la más razonada estrategia política. Me vinieron a la cabeza las enseñanzas del profesor, que alertaba de los riesgos de agitar las pasiones, cuando el pasado miércoles la plaza de Cort, abarrotada, se puso a gritar "Pedro Sánchez, hijo de puta" con verdadera convicción, entre banderas españolas, algunos símbolos anticonstitucionales y una multitud que se había reunido en solidaridad con Ceuta y en contra del presidente del Gobierno, lo que, convendrán conmigo, no es el más sólido ni razonado de los argumentos contra el presidente del Gobierno por su actuación en la crisis de la ciudad autónoma. Pero sí un signo de un odio de tipo visceral entre los convocados. De la manifestación, instrumentalizada por Cort, el Govern y el PP de Balears, con utilización de medios de las instituciones públicas, a la comparecencia de Sánchez en el Congreso, el Govern de Prohens encontró el argumento definitivo para seguir agitando la cuestión migratoria en las islas, uno de los pilares de su cálculo electoral: el informe policial que citó Sánchez sobre las alertas de llegadas de migrantes a Balears. Lo que ha permitido al Ejecutivo autonómico unos días más de sobreactuación con la supuesta emergencia migratoria, pidiendo explicaciones al presidente del Gobierno, solicitando la activación urgente de Frontex y exigiendo de nuevo la dimisión del delegado del Gobierno en Balears. Las pateras llegadas el viernes y el sábado han servido para reforzar ese discurso contra la migración irregular, sin explicar que los datos de 2026 son, por ahora, menores que los globales de 2025 o que el 97% de las personas que llegan en patera a Mallorca abandonan la isla a los tres días. Rosario Sánchez, la secretaria de Estado de Turismo y candidata dle PSOE, puso una nota de humor para definir esas sobreactuaciones. «Prohens tiene actitudes y aptitudes para ser actriz», dijo. Pero cuidado con agitar las pasiones, que cuando se desea regresar a la moderación ya no es posible.
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