La administración del presidente Donald Trump está ampliando el alcance de sus operaciones migratorias y los nuevos arrestos están incluyendo a miles de inmigrantes que no tienen antecedentes penales, de acuerdo con datos que contradicen la imagen de que las deportaciones están enfocadas principalmente en personas consideradas peligrosas.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) superó las 50,000 detenciones tanto en julio como en agosto, estableciendo dos meses consecutivos con cifras récord durante el segundo mandato de Trump. Los datos obtenidos por el Proyecto de Datos de Deportación muestran que 55% de las personas arrestadas no había tenido contacto previo con las fuerzas del orden. Otro 24% había enfrentado cargos, pero nunca recibió una condena.
The Hill: Trump's mass deportations are expanding. ICE is arresting more people than ever, setting new records. And they are arresting everyone now, including overstays and former TPS.
Advocates warn that Trump's removal machine will grow to target every alien it can reach. pic.twitter.com/Armd2ZtRjH — Prowler (@derzum_) September 7, 2026
Detenciones alcanzan a inmigrantes con casos pendientes
La expansión de las operaciones también está afectando a personas que ya eran conocidas por las autoridades debido a solicitudes de asilo pendientes, trámites para modificar su estatus migratorio o procesos abiertos ante tribunales de inmigración. Aaron Reichlin-Melnick, investigador principal del Consejo Estadounidense de Inmigración, afirmó que la estrategia está dejando de concentrarse exclusivamente en personas con antecedentes criminales.
'Esto demuestra que la administración Trump está ampliando sus operaciones de deportación masiva', dijo a The Hill, al señalar que las autoridades están alcanzando a personas que no representan una amenaza para la seguridad pública. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sostiene en X que 70% de los arrestados por ICE tienen antecedentes penales. Reichlin-Melnick cuestionó esa cifra y aseguró que los propios datos publicados por la agencia no respaldan esa afirmación desde mayo de 2025.
El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, ha defendido una política más amplia. 'No me importa si tienen antecedentes penales o no', afirmó al explicar que el gobierno busca localizar y deportar a personas que ingresaron ilegalmente al país. Tom Homan, responsable de la política fronteriza, también reconoció que aproximadamente la mitad de los detenidos no son delincuentes.
Una cosa son los criminales. Otra muy distinta son quienes llevan años trabajando, pagando impuestos y formando familias en este país.
La frontera ya está segura. Ahora el Congreso debe terminar el trabajo: deportar a quienes representan un peligro y permitir que quienes no? pic.twitter.com/NI5Zlzh7Ck — María Elvira Salazar ?? (@MaElviraSalazar) September 5, 2026
Aeropuertos y tribunales se suman a la estrategia
El aumento de arrestos ocurre mediante una combinación de tácticas que incluye operativos callejeros, controles migratorios en aeropuertos y detenciones relacionadas con comparecencias ante tribunales. David Bier, director de estudios de inmigración del Instituto Cato, señaló que los recursos adicionales y el pago de horas extras han permitido incrementar las operaciones.
'Por primera vez, se están combinando todas las tácticas diferentes', explicó. Según Bier, también ha aumentado el número de inmigrantes detenidos sin una orden final de expulsión. Estas personas pueden permanecer bajo custodia mientras continúan peleando sus casos migratorios. La representante demócrata Pramila Jayapal acusó al gobierno de mantener una estrategia menos visible después de las críticas que provocaron las redadas altamente publicitadas durante la gestión de Kristi Noem.
Republicanos expresan preocupación por los operativos
Las críticas no provienen únicamente de los demócratas. Algunos republicanos también han pedido mayor consideración en casos individuales. La representante Maria Elvira Salazar, de Florida, declaró: 'Le he estado diciendo a la administración que no confundan al gánster con el jardinero, a la niñera con el narcotraficante'. El representante Mario Díaz-Balart también respaldó el control fronterizo, pero consideró que algunas medidas han sido 'excesivas'.
Salazar, además, destacó el papel económico de inmigrantes sin antecedentes que llevan años trabajando en construcción, agricultura, salud, manufactura y hotelería. 'Son necesarios, y los necesitamos para la economía', afirmó.
El incremento de las detenciones plantea así un debate dentro y fuera del Congreso sobre hasta dónde debe llegar la política de deportaciones de Trump y si el aumento de arrestos está alcanzando a personas que todavía tienen procesos migratorios pendientes en Estados Unidos.
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