Fernando Pilar y Javier Jaque
Académicos Magíster en Gestión Tributaria y Financiera UCSC
En el contexto de la nueva reforma tributaria, son varios los elementos que se modifican del sistema tributario actual. Uno pudiera clasificar los elementos que son objeto de modificación entre aquellos que tienen un carácter permanente y aquellos que tienen un carácter temporal. Entre los que son permanente, fundamentalmente lo que buscan es aumentar la inversión y eso en términos simples se espera, de acuerdo con el mensaje presidencial, a través de una baja del impuesto de primera categoría, que progresivamente pasaría del 27 al 23%, entre los años 2027 al 2029.
Por otro lado, se busca la integración del sistema, lo cual pudiera motivar la inversión de Chile, eliminando la restitución del 35% al 0%. Esto naturalmente va a tener un impacto en la inversión de empresas, tanto de extranjeras como nacionales, privilegiando la inversión local versus invertir en otros países.
En cuanto a las medidas temporales, estas buscan compensar la disminución de la recaudación derivada de la rebaja tributaria y evitar un déficit fiscal. En este contexto, se contempla la aplicación de impuestos sustitutivos sobre los retiros en exceso, los fondos de utilidades reinvertidas y los saldos históricos de FUT que aún mantienen las empresas.
Asimismo, se incorpora una rebaja en el impuesto a las donaciones. En determinados casos, la tasa aplicable se reduce en un 50%, lo que representa un incentivo significativo. Esto se debe a que, al momento del fallecimiento del donante, es posible utilizar como crédito el 100% del impuesto pagado, aun cuando efectivamente sólo se haya desembolsado el 50%.
Por otra parte, existe el beneficio de la repatriación de capitales por los dineros mantenidos en el extranjero y no se hayan declarado oportunamente. Por otra parte, cuando se repatrien efectivamente los bienes a Chile tributarán con tasa del 10%. De igual forma se anuncia la rebaja temporal del IVA a las viviendas nuevas con recepción municipal. Lo anterior, sin lugar a duda, en términos globales, constituye un beneficio importante para el desarrollo de la economía en Chile, que se espera que salga del estancamiento que se ha encontrado en los últimos años, y así logre aumentar la recaudación en el país.
Este incremento en la recaudación no solo se proyecta a través de los impuestos a la renta, sino también mediante el crecimiento de la actividad económica. En la medida en que aumenten la producción y la contratación de trabajadores, se generará una mayor recaudación por concepto de Impuesto Único de Segunda Categoría, así como un incremento en los ingresos provenientes del IVA asociado a los bienes y servicios transados.
En esa línea, la nueva reforma tributaria se proyecta como un impulso positivo para la economía de Chile, ya que se espera ayude a superar el estancamiento y aumentar la recaudación fiscal mediante la reducción permanente del impuesto de primera categoría y medidas temporales de incentivo a la inversión. Es por eso que esta reforma se debe ver con un enfoque integral que busca fomentar la reinversión local y la repatriación de capitales, dinamizando la actividad económica y la contratación laboral.
(0)Comments