Imagina que caminas por la acera sintiéndote el protagonista de una secuencia de Scorsese, con tu café en la mano, hasta que tropiezas. Hace una década, esa torpeza te habría sumido en una profunda crisis existencial de rumiación ansiosa, deseando que un meteorito te desintegrara. Hoy, la gen-z ha hackeado la vergüenza con una precisión clínica haciéndote ver que no has hecho el ridículo, simplemente acabas de perder quinientos puntos de aura. Viralizado por TikTok e Instagram, el concepto 'farmear aura' es una fusión del farming de los videojuegos (realizar acciones repetitivas para acumular recursos) con el magnetismo personal más cósmico.
Los puntos se ganan haciendo alarde de una confianza estoica de monje shaolin, como atrapar un objeto al vuelo sin mirar o capear un insulto con una sonrisa de póker. En cambio, la bancarrota social te acecha si cometes el error de saludar con entusiasmo a un desconocido que, en realidad, miraba a otra persona. La obsesión es tal, que se convocan batallas de aura en plazas públicas, donde decenas de jóvenes compiten congelados en posturas absurdas, con caras de intensidad funeral y practicando el mewing —esa técnica que consiste en pegar la lengua al paladar con la esperanza de cincundar una mandíbula de titán— para arrancar la ovación del público.
Al final, esta desternillante gamificación de la ansiedad social no busca la perfección, sino reírnos de nuestros propios tropiezos. Así que relaja los hombros, respira hondo y consuélate: si hoy tu aura ha quedado en números rojos, no pasa nada; mañana la máquina se reinicia y siempre puedes volver a iniciar sesión.
*Carlos Hidalgo es psicólogo clínico (www.carloshidalgo.es)
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