Antes que Angélica Liddell, Cachucha ya inventó la trama fragmentada. Cachucha era el operador del cine de mi pueblo y en los momentos de inspiración, ... recurría a la narración deshilvanada y desordenaba los rollos de las películas. Le pasaba sobre todo con el Drácula de Terence Fisher. Pero no crean que el espectador se inmutaba. Cachucha colocaba el rollo tercero y la peli empezaba con Christopher Lee raptando a Mina, seguía en el segundo rollo con Luci convertida en muerto viviente y acababa por el principio, con Jonathan Harker llegando al castillo del conde. A pesar de aquel rompecabezas sin sentido, el público lo entendía todo. Al fin y al cabo, Drácula aparecía en cada fotograma y eso era lo importante, sentir terror viendo sus colmillos sangrantes.
La política española parece también una proyección sobrecogedora. Se suceden las desgracias una tras otra: de la pandemia al volcán, de la Dana a Ceuta, da lo mismo el orden en que se recuerden los episodios, lo importante en que en todos aparece Pedro Sánchez convertido en el maligno chupador de sangre. Sus mordiscos se reparten siguiendo una trama circular y repetitiva y el espectador se aterroriza. La gran duda es si el elector quedará hipnotizado por la omnipresencia maligna del Conde Pedro o conseguirá escapar de sus colmillos para irse con el Circo Feijóo. Vicente Risco, escritor gallego de mucho prestigio, cuenta en un artículo periodístico de los años 50 la historia del Circo Feijóo, que recorría los pueblos de Ourense e iba y venía convertido en «una especie de consulado de lo maravilloso». Circo o Drácula, maravilla o terror. Solo Cachucha puede poner orden en el caos de la política española.
(0)Comments