Septiembre 7 se consolida como una verdadera e indiscutible fecha histórica en el calendario histórico de Panamá. En la mañana de hoy, en las escalinatas del edificio de Administración del Canal de Panamá en los altos de Balboa, toma posesión como administradora del Canal de Panamá, la ingeniera Ilya Espino de Marotta, siendo la primera mujer en ocupar el más alto cargo en la administración canalera. La ingeniera Marotta asume esa importante responsabilidad con más de 40 años de servicio y experiencia, gran parte en posiciones de liderazgo en la administración de la vía acuática. Un verdadero hecho histórico que es consecuencia directa de otro evento de trascendencia nacional y mundial que hoy también celebramos.
Este 7 de septiembre también marca 49 años de la firma de los Tratados Torrijos-Carter. En una ceremonia realizada en la sede de la Organización de Estados Americanos en Washington D.C., el General Omar Torrijos, jefe de gobierno de la República de Panamá y el presidente de los Estados Unidos, James Carter, firmaron los históricos acuerdos que, desde ese momento, establecieron la ruta para ponerle fin a la presencia de los Estados Unidos en nuestro país.
A 49 años de ese trascendental momento, subrayado por un largo camino de otros acontecimientos de valor histórico, conocidos y desconocidos, una mujer, Ilya Espino de Marotta, asume por los próximos siete años, entre amenazas y retos, la responsabilidad mencionada. Enhorabuena y felicidades, Ingeniera Marotta, con un equipo comprometido los obstáculos serán superados.
El Canal de Panamá ha sido más exitoso en manos panameñas de lo que muchos creían antes del mediodía del 31 de diciembre de 1999 cuando nuestro país asumió el control absoluto de la vía interoceánica. Ha enfrentado y superado cada reto en los 26 años de administración panameña, enfocado en el beneficio nacional. Los retos y las amenazas que se presentan hoy tienen que ver con la operación del Canal frente a eventos como el fenómeno del Niño que hoy experimentamos; las inestabilidades geopolíticas como consecuencia de los conflictos de guerra en diferentes partes del mundo y, la politiquería criolla y los intentos de intromisión en la administración canalera y rumores de reformar su marco legal.
Si la historia de 26 años de administración panameña marca un desempeño excepcional y sobresaliente, es justo entender que es producto de la visión y liderazgo de los administradores panameños, pero con la misma perseverancia, el aporte y desempeño de la fuerza laboral canalera. La presencia de profesionales panameños, hombres y mujeres, que le han dedicado su talento y esfuerzo al Canal de Panamá por lo menes 20 años antes de la transferencia del 31 de diciembre de 1999. Mujeres y Hombres que no le debían su puesto de trabajo a un diputado, a un ministro, o a un empresario, compadre o amigo de un conocido. Panameños escogidos para desempeñar la labor que realizaban en cada rincón del Canal, comprometidos 100 % con el país.
La mayoría de ellos se han retirado de las filas de la fuerza laboral, satisfechos y convencidos de que contribuyeron con dejar el nombre de Panamá en alto en el escenario mundial. Uno de los retos que aún persiste es la de recuperar las historias de los canaleros de esas épocas, en particular los que, durante los años de la transición y transferencia del Canal, contribuyeron con su aporte y labor a que se llevará exitosamente. Queda la tarea de rescatar la memoria histórica sobre la solidez e importancia de la institucionalidad canalera que permitió y dio garantías de compromiso y cumplimiento.
La institucionalidad del Canal de Panamá garantizará que las nuevas generaciones de canaleros, sin distracciones políticas, puedan mantener el enfoque en sus labores para continuar la misión de administrar y operar el Canal eficiente y exitosamente para el bien de todos los panameños. El pueblo panameño, los que lucharon antes de 1977, los que vivieron la época de la transición del Canal y los que han sido testigos del exitoso desempeño canalero. están vigilantes de qué no se dé la intromisión de la política criolla en los asuntos del Canal como ocurre en otras instituciones.
En septiembre de 1977 cuando el general Torrijos regresó de la firma de los tratados, se reunió con el movimiento estudiantil en la provincia de Veraguas. Allí les habló sobre el paso histórico logrado y se concentró en decirle a los entonces jóvenes estudiantes que 23 años quedaban entre ese momento y 1999, fecha en que el Canal sería entregado a Panamá. Para ese entonces la espera se veía larguísimo y el objetivo muy distante y, de manera coloquial pero muy en serio, les advirtió: '... bien pendejos serían si se lo dejan quitar'. Hay que seguir vigilantes.
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