El profeta Ezequiel es conocido como el «profeta de la esperanza» Desterrado en Babilonia ejerce allí su misión entre los judíos exiliados, alli intenta destruir ... falsas esperanzas y anuncia que el cautiverio durará mucho tiempo. En tierra extranjera, sin el templo y sin culto, están desesperados y dudan de la bondad y del amor de Dios. El profeta intenta alimentar la esperanza y transmitir la certeza de que Dios no les ha abandonado ni olvidado. Ezequiel es profeta y centinela. El centinela es el vigilante, cuando otros duermen y descansan, él mira el horizonte para detectar el peligro y las amenazas a su pueblo; tiene la obligación de dar la alarma para que estén preparados para enfrentarse al enemigo.
Nosotros buscamos pastores y profetas, pero con frecuencia nos podemos equivocar y tenemos como referencia a fasos profetas que nos ponen como meta la riqueza, el poder, la comodidad… son personajes socialmente correctos, pero que no buscan nada que no sea mantener sus privilegios, sus exitos y sus triunfos por encima de todo. Son los nuevos fariseos de nuestra sociedidad.
En la antigüedad habia profetas pagados y al servicio del rey para cantar sus bondades, estaban a sueldo del poder. Y tambien hoy abundan esos «profetas» al servicio del poder, son personajes con una aparente buena edicación, hablan bien y razonan de tal manera que pueden llegar a convencernos. Estan todos los dias en la COPE, en la SER, en ONDA CERO, y en todas las tertulias televisivas. Profetas como Ramoncín, Gonzalo Miró, Ana Rosa Quintana… aparentan ser personas muy seguras, siempre tienen razón, poseen la verdad en exclusiva y clasifican, juzgan y condenan a los demás, pero ellos siempre tienen las manos limpias.
Nunca se equivocan, que cambien los demás, ellos nunca. Jesús criticó con dureza a aquellos fariseos de su tiempo y condena a los actuales. A nosotros nos queda saber distinguir el trigo de la cizaña, y en ocasiones es muy dificil
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