La crisis de Ceuta no provoca por sí sola un vuelco electoral, pero sí parece estar ensanchando algunas tendencias que ya estaban presentes en la sociedad española. El PP y Vox superan conjuntamente por primera vez el 50% de la estimación de voto en el Barómetro de 40dB., mientras PSOE, Sumar y Podemos retroceden y se quedan, sumados, en el 36,1%. Las oscilaciones son moderadas, pero suficientes para que la derecha rompa un techo hasta ahora inédito en esta legislatura.
Belén Barreiro, directora de 40dB., identifica cinco claves en los resultados del estudio. La primera es el extraordinario seguimiento que ha tenido la crisis pese a haberse producido durante el verano. "Más del 80% de la población ha seguido lo ocurrido en Ceuta. Un nivel de atención altísimo", señala. Esa exposición informativa, sin embargo, no se corresponde con un conocimiento equivalente de las normas que regulan la inmigración y el asilo.
Según explica Barreiro, la mayoría de los ciudadanos desconoce que una persona que entra irregularmente en España tiene derecho a solicitar asilo y casi la mitad ignora que los menores no acompañados no pueden ser devueltos automáticamente. "El déficit es mayor entre los votantes de derechas, y en particular entre los de Vox", observa la directora de 40dB., que considera que estos resultados apuntan a una cobertura desigual de la cuestión migratoria entre unos medios de comunicación y otros.
La segunda conclusión presenta un consenso mucho más amplio. La opinión pública responsabiliza mayoritariamente a Marruecos de lo ocurrido en Ceuta. "Un 89% considera responsable de la entrada de migrantes al Gobierno de Marruecos", destaca Barreiro. Se trata del porcentaje más elevado entre las responsabilidades examinadas, por delante de las atribuidas a la difusión de bulos, las mafias y redes de inmigración irregular, las propias personas que cruzaron la frontera o el Gobierno español.
La valoración de Rabat constituye además una de las escasas cuestiones en las que coinciden claramente los electorados de izquierdas y derechas. De las nueve instituciones y líderes evaluados, el Gobierno marroquí obtiene la peor valoración. Este rechazo ayuda a explicar que los ciudadanos se inclinen, aunque por un margen reducido, por endurecer las relaciones con Marruecos antes que por estrecharlas.
La tercera clave afecta directamente al Ejecutivo español. "La ciudadanía cree que el Gobierno de España no ha estado a la altura", sostiene Barreiro. Únicamente los votantes socialistas aprueban su actuación, y lo hacen por un margen estrecho. Los electores de Sumar y Podemos tampoco la respaldan. Incluso entre quienes votaron al PSOE existe una mayoría que considera que el Gobierno no actuó con suficiente rapidez ni eficacia ante la crisis.
El estudio revela, en cambio, un consenso transversal sobre la españolidad de Ceuta y Melilla. Mayorías de votantes de Podemos, Sumar, PSOE, PP y Vox consideran que la soberanía española sobre ambas ciudades no debe ponerse en cuestión y se muestran dispuestas incluso a asumir el coste económico que pudieran implicar eventuales sanciones a Marruecos si fueran necesarias para defenderlas ante una agresión exterior. Ante un movimiento de fondo
Las diferencias ideológicas aparecen cuando se pregunta por la posibilidad de utilizar la fuerza. Solo entre los votantes del PSOE, PP y Vox existe una mayoría favorable a que el Ejército español participe en un eventual conflicto armado. Y únicamente los electorados del PP y Vox muestran mayoritariamente su disposición personal a participar en la defensa si fueran convocados para ello.
La quinta conclusión del barómetro es probablemente la de mayor alcance político: el endurecimiento de la posición de los españoles ante la inmigración. "El 70% antepone el control fronterizo a la acogida de personas vulnerables", señala Barreiro. Solo los votantes de Podemos rechazan claramente esa prioridad. A ello se suma otro dato significativo: el 54% considera que, más allá del episodio concreto de Ceuta, la inmigración resulta negativa para España. Para Barreiro, este último resultado refleja especialmente "la ampliación del espacio de la derecha en esta legislatura". Vox aparece, además, como el partido al que el conjunto de los ciudadanos atribuye mayor capacidad para gestionar la inmigración, un terreno que se ha convertido en uno de los ejes centrales de la competición política.
El Barómetro de 40dB. dibuja así una crisis con consecuencias que desbordan Ceuta. No ha producido movimientos electorales abruptos, pero sí ha reforzado tendencias anteriores: aumenta la ventaja de las derechas, se deteriora la valoración del Gobierno, existe un rechazo transversal hacia la actuación de Marruecos y se endurecen las posiciones sociales ante la inmigración. El resultado electoral más llamativo sintetiza ese movimiento de fondo: por primera vez, PP y Vox atraviesan conjuntamente la barrera del 50% del voto estimado. @mundiario
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