JO

Josemaría Picallo

Martín Álvarez Galán

Image
En estos tiempos de zozobra, que sufre esta vieja nación por las desgracias e infortunio que la invaden, en una evidente crisis de legitimidad política, ausencia de autoridad moral, una gravísima e incorregible falta de credibilidad institucional y la absoluta incompetencia de sus gobernantes, siempre cae como una bendición cualquier buena nueva que anuncie algo decente y ejemplar. Y en este caso la decencia, el honor y el valor heroico, que inducen a realizar acciones excepcionales en servicio de nuestra nación, hasta perder la vida en ello, viene representada en la figura del infante de marina Martín Álvarez Galán, al que la Armada recordara dando su nombre a un nuevo buque de aprovisionamiento en combate. Álvarez Galán, entró como granadero a prestar servicio en el navío San Nicolás de Bari, de setenta y cuatro cañones. Durante el combate del cabo de San Vicente contra la escuadra inglesa el 14 de febrero de 1797, llevo a cabo la última orden de su comandante ya moribundo de no rendirse nadie "sino después de muerto". El San Nicolás fue abordado por un buque británico al mando de Nelson y los marinos ingleses conminaron con violencia a Álvarez Galán para que entregase la bandera en gesto definitivo de rendición. El infante de marina se negó a ello defendiendo la bandera y asestándole un sablazo a un sargento mayor ingles que pretendía arrebatársela y al que mato en el acto. Los ingleses se abalanzaron sobre él, pero el infante aun tuvo tiempo y arrestos para acabar con otro oficial británico y herir a dos solados. Después, una descarga de fusilería terminó con la resistencia del español, que cayó moribundo en un charco de sangre. Cuando iban a tirar su cuerpo por la borda del barco los ingleses se percataron de que aun vivía y el propio Horacio Nelson ordenó que, envuelto en la bandera que con tanto valor defendió hasta casi perder la vida, fuera llevado a un hospital en Portugal donde le curaron de sus gravísimas heridas. Volvió a la Armada al servicio del buque Purísima Concepción, donde encontró la muerte en un accidente en el puerto francés de Brest. Una Real Orden de la Reina Isabel II decretó que en lo sucesivo haya permanentemente en la Armada un buque que se denomine Martín Álvarez. Así que, hoy, es de justicia recordar a este héroe español, que como otros muchos suelen caer en el olvido en esta España maltrecha y siempre tan rácana a la hora de honrar a sus hijos más distinguidos. Ya decía con razón don Ramon Maria del Valle-Inclan que "en España el mérito no se premia. Se premia el robar y el ser sinvergüenza. En España se premia todo lo malo". Y no le faltaba razón al genio universal. Pero, en este caso, no ha sido así y el ministerio de Defensa no ha cometido desvarío imperdonable y ha actuado con rectitud. Así que el recuerdo del infante Martín Álvarez dándole su nombre a un nuevo buque de la Armada es una buena noticia para nuestra Infantería de Marina, creada en 1537, lo que la hace ser la más antigua del mundo. Desde Argel, base de la piratería turca, la batalla de Lepanto, la expedición a Inglaterra, Cerdeña, Nápoles, Sicilia, Pensacola, Cuba, la reconquista de Buenos Aires y el desembarco de Alhucemas hasta la actualidad, nuestros infantes de marina han sido ejemplo de valentía, buen hacer, entrega y sacrificio. Como Martín Álvarez Galán. Un héroe de España.
Martín Álvarez Galán
View on original source
Share
Archive
Like

(0)Comments

 

Related Opinion

A note on cookies

Newshunt uses essential cookies to keep you signed in and to remember your language and country, so the site works the way you expect. With your permission, we'd also like to use analytics cookies to understand how people use Newshunt and improve it over time.

Accepting only affects analytics. To learn more, view our Privacy Policy or Terms & Conditions.