Hay vinos que explican muy bien una denominación de origen sin necesidad de recurrir a grandes etiquetas ni a elaboraciones especialmente complejas. Vinos que buscan, ante todo, mostrar el carácter de una zona y hacerlo desde una perspectiva reconocible.
Sierra Cantabria Crianza 2022 es uno de ellos.
Elaborado por Viñedos y Bodegas Sierra Cantabria, en San Vicente de la Sonsierra, este tinto se sitúa dentro de la DOCa Rioja y representa una interpretación bastante clásica del Rioja de crianza, aunque con una elaboración que busca mantener el protagonismo de la fruta.
Estamos ante un monovarietal de Tempranillo, procedente de viñedos propios situados en San Vicente de la Sonsierra y Labastida, dos enclaves especialmente vinculados al carácter de los vinos de la Sonsierra.
La familia Eguren lleva vinculada al cultivo de la vid desde 1870 y la bodega Sierra Cantabria fue fundada en 1957 por Guillermo Eguren. Hoy, la familia continúa siendo una de las referencias importantes de la viticultura riojana. Sierra Cantabria Crianza 2022: Tempranillo y tradición riojana
La elaboración de Sierra Cantabria Crianza 2022 responde a un planteamiento tradicional.
La uva procede de viñedos propios y se realiza una vendimia manual, con selección de los racimos. Posteriormente, la uva se despalilla completamente antes de iniciar la fermentación.
La fermentación se realiza a temperatura controlada y con levaduras autóctonas seleccionadas de los propios viñedos, mientras que la maceración con los hollejos permite extraer buena parte de los componentes responsables de su color, estructura y expresión aromática.
Después llega una de las señas de identidad del vino: 14 meses de crianza en barricas bordelesas de roble francés y americano, con barricas utilizadas como máximo para tres vinos.
La madera, por tanto, tiene presencia, pero el objetivo no parece ser construir un vino dominado por los aromas de crianza.
La propia bodega define actualmente este Crianza como un vino «vibrante y armonioso», buscando precisamente el equilibrio entre fruta, frescura y crianza. Cata de Sierra Cantabria Crianza 2022 Vista
En copa presenta un color rojo rubí de intensidad media-alta, limpio y brillante, con una buena capa y ligeras tonalidades evolucionadas en el borde.
Es un aspecto que ya nos anticipa que estamos ante un vino con cierta evolución, pero todavía con suficiente intensidad cromática para mostrar que conserva una buena carga frutal. Nariz
La nariz resulta intensa y bastante expresiva.
La fruta roja madura aparece en primer plano, acompañada por recuerdos de fruta negra y determinados matices que recuerdan a hierbas secas.
Con la aireación empiezan a ganar protagonismo los aportes de la crianza: especias, vainilla, cacao y ligeros recuerdos tostados y torrefactos.
Es precisamente aquí donde encontramos uno de los principales atractivos de este Sierra Cantabria Crianza 2022: la madera está presente, pero no termina de esconder la fruta.
El conjunto resulta reconociblemente riojano, con esa combinación de fruta madura, especias y recuerdos de crianza que durante décadas ha definido buena parte del perfil clásico de los tintos de Rioja. Boca
En boca presenta una entrada suave y agradable, con un paso por el paladar sabroso y bien estructurado.
El tanino aparece maduro e integrado y la acidez aporta frescura al conjunto, evitando que los 14 meses de barrica se traduzcan en un vino pesado.
Vuelve a aparecer la fruta madura, acompañada por recuerdos especiados y tostados procedentes de la crianza.
La sensación general es de equilibrio entre fruta, acidez, alcohol y madera.
Tiene un volumen medio, una estructura suficiente para acompañar perfectamente la gastronomía y una persistencia notable para tratarse de un Crianza de este perfil.
La añada 2022 ofrece, además, una expresión especialmente interesante de madurez y vivacidad, según las notas de cata publicadas para esta referencia. Final
El final es medio-largo, con recuerdos de fruta madura, especias y ligeros tostados.
No es un vino que busque impresionar mediante una concentración extrema. Su atractivo está más bien en la armonía y en la facilidad con la que los diferentes elementos encajan en copa. ¿Qué estilo de Rioja encontramos en Sierra Cantabria Crianza 2022?
Sierra Cantabria Crianza 2022 puede resultar especialmente interesante para quienes buscan un Rioja de corte clásico, pero no quieren encontrarse con un vino excesivamente marcado por la madera.
La fruta continúa teniendo un papel importante.
Esto es especialmente apreciable tanto en nariz como en boca, donde los recuerdos de fruta roja y negra conviven con vainilla, cacao, tostados y especias procedentes de los 14 meses de crianza.
Es, por tanto, un vino que se encuentra en un punto bastante interesante entre tradición y una interpretación más fresca del Rioja.
La propia bodega destaca precisamente su carácter fresco y expresivo y la búsqueda de equilibrio entre fruta y crianza. ¿Con qué podemos maridar Sierra Cantabria Crianza 2022?
Su estructura y equilibrio hacen que sea un vino bastante gastronómico. En nuestra visita al Restaurante El Puntido que la familia Eguren tiene en Viñedos de Páganos, mostró todo su potencial con diferentes platos.
Podemos acompañarlo con: Chuletillas de cordero.
Carnes a la brasa.
Asados.
Guisos de carne.
Estofados.
Legumbres.
Embutidos ibéricos.
Quesos curados.
Setas.
Platos tradicionales de cuchara.
También puede funcionar muy bien con una cocina más informal, especialmente con carnes a la parrilla o una buena tabla de embutidos y quesos.
La temperatura de servicio recomendada se sitúa aproximadamente entre 16 y 18 °C. ¿Merece la pena comprar Sierra Cantabria Crianza 2022?
Sí, especialmente si buscamos un Rioja con una buena relación entre fruta, crianza y precio.
La añada 2022 se encuentra actualmente en el mercado en torno a los 12-13 euros en diferentes establecimientos, aunque el precio puede variar según el punto de venta y las promociones.
En este segmento de precios, Sierra Cantabria Crianza 2022 resulta una opción especialmente interesante para quienes buscan un vino que pueda disfrutarse tanto en una comida cotidiana como acompañando platos más contundentes.
No estamos ante un vino que pretenda jugar en la liga de los grandes Riojas de guarda.
Y tampoco lo necesita.
Su objetivo es otro: ofrecer una expresión reconocible de Rioja, con fruta, frescura, estructura y una crianza bien integrada. Nuestra valoración
Sierra Cantabria Crianza 2022 representa una de esas botellas que permiten entender por qué el concepto de Crianza continúa teniendo tanta importancia dentro de Rioja.
Un vino elaborado fundamentalmente a partir de Tempranillo, con una crianza de 14 meses en roble francés y americano y una expresión en la que la fruta consigue mantener el protagonismo frente a la madera.
Fruta roja y negra madura, especias, vainilla, cacao y tostados aparecen perfectamente reconocibles en una copa que ofrece equilibrio, estructura y buena persistencia.
Un Rioja clásico, gastronómico y fácil de disfrutar.
Sierra Cantabria Crianza 2022: un vino que no necesita levantar la voz para demostrar que sabe lo que quiere ser.
José Luis del Campo
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