El PRI tenía millones de militantes cuando perdió la Presidencia, hoy Morena presume tener 11.6 millones de afiliados en su padrón, pero atraviesa por una situación similar por la que atravesó el PRI de los años 2000.
Hay derrotas que comienzan mucho antes de que se instale una casilla, la del PRI en 1989 y en el 2000 empezó a incubarse cuando el partido dejó de entender que gobernar no significaba simplemente tener un padrón lleno de afiliaciones…Ernesto Ruffo Appel, hoy indiciado por presunto robo de hidrocarburo, en 1989 ganó Baja California bajo las siglas del PAN, en esa ocasión obtuvo más de 204 mil votos equivalentes a una 52.3%, mientras que Margarita Ortega Villa, candidata del PRI alcanzó apenas 163 mil sufragios, esa fue la primera vez que le abollaron la 'corona' al 'campeón', muchas versiones apuntan que la fémina no era la propuesta del Presidente y que la dejaron pasar pues ese espacio estaba dentro del paquete de 'concertacesiones', sin embargo ese fue el principio del fin del otrora partidazo…El golpe demoledor en su contra llegó en 2000, Vicente Fox Quezada obtuvo 15.9 millones de votos, contra 13.6 que alcanzó Francisco Labastida Ochoa, la diferencia fue de aproximadamente 2.4 millones de sufragios, Ernesto Zedillo Ponce de León, pasando por encima del IFE/INE, salió de inmediato a reconocer el triunfo del panista y 'obligó' a Labastida a reconocer su 'derrota' no de muy buen agrado…Para enfrentar esa contienda, el PRI presumía contar con un padrón superior a los 10 millones de afiliados, algo así como los 11.63 millones que el INE le reconoció a Morena y con los que asegura podrá arrasar en las próximas contiendas del 2027…Sin embargo la historia cuenta otra versión, al parecer los 10 millones de afiliados no le alcanzó al PRI para alzarse con el triunfo, esa derrota demostró que un padrón no vota en las urnas, ahí llega un ciudadano que sabe que cuenta con la mejor 'arma' para castigar a quien considera le ha fallado, su voto…Morena hoy presume más de 11 millones de afiliados, pero no tiene la certeza de que esos ciudadanos estén convencidos de la doctrina política del partido, más bien parece ser producto de un corporativismo rancio…Alfonso Cepeda Salas, dirigente nacional del SNTE, oriundo del estado de Coahuila, que por cierto anhela gobernar algún día, habló de incorporar al movimiento morenista alrededor de 1.5 millones de trabajadores de la educación, además multiplicó la cifra al asegurar que familiares de los docentes también engrosarían el padrón, comprometiéndose en alcanzar los 5.5 millones de personas…Pero en su estado natal lo regresaron a la realidad, Morena perdió la elección a la gubernatura, la victoria de Manolo Jiménez fue contundente y además el PRI sostuvo los 16 distritos locales de mayoría relativa…Derivado de ese análisis, el riesgo que cierne sobre la cabeza de Morena es real, si se acepta que Cepeda Salas aportó 5.5 millones de afiliados y en Coahuila los maestros demostraron que el corporativismo no funciona, entonces la mitad del padrón de ese partido es artificial…Otro de los riegos que corre Morena es que al alcanzar triunfos totales han surgido liderazgos regionales que reclaman parte del 'pastel', algo similar a lo que le ocurrió al PRI en 1999 durante la elección interna, Labastida obtuvo 272 de los 300 distritos, mientras que Roberto Madrazo quedó muy alejado, pero demostró que se podían enfrentar al centro sin problemas, pues los gobernadores mantenían el control de la militancia…En Morena, liderazgos como los del Senador Félix Salgado Macedonio en Guerrero y del Diputado Federal Ricardo Monreal Ávila y su familia en Zacatecas, no dejan lugar a dudas de la existencia de esas 'tribus' y que ellos mantienen el control del padrón y no necesariamente lo pondrán al servicio de la 'dura' de Ariadna Montiel…Las pasadas elecciones de Coahuila, Durango y Veracruz demostraron que los enviados del CEN de Morena no pueden presentarse en las entidades como señores de horca y cuchillo, pues corren el riesgo de morder el polvo y ser enviados al ostracismo o en busca de un cargo de elección en la provincia, tal como pasó con el engreído de Andy…En resumen, el PRI no comenzó a morir cuando perdió militantes, comenzó a morir cuando sus militantes dejaron de significar obediencia automática, pero sobre todo cuando los dirigentes confundieron control de la estructura con control de la sociedad…Hoy Morena debe cuestionarse ante de celebrar sus 11.6 millones, si esas cifras representan a ciudadanos convencidos o sólo son nombres inscritos, porque cuando llegue la elección nadie votará con el padrón bajo el brazo…Porque la historia ya demostró que los números pueden ser gigantescos y al mismo tiempo profundamente engañosos, ese es el verdadero espejismo, confundir el tamaño del padrón con el tamaño del poder…La historia volverá a repetirse, estamos ante la debacle de Morena, se materializará el canibalismo electoral?, esas interrogantes pronto se despejarán, antes se tiene que resolver la designación de los 'coordinadores' en los estados que suspendieron su elección al no construir los consensos…Hasta la próxima.
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