La situación de la industria automotriz en el mundo, empieza a vivir un escenario más complicado.
Por ejemplo, la crisis global de Volkswagen ha obligado a frenar su producción en México. La armadora alemana reconoció que frente a un 'contexto desafiante' de la industria en el mundo y, en específico, en Norteamérica, su planta en Cuautlancingo, Puebla cerró indefinidamente uno de sus turnos de producción, concretamente los modelos Tiguan y Jetta.
'Como empresa, asumimos esta difícil pero necesaria medida, apegados a lo que establece la ley', explicó Volkswagen en un breve comunicado publicado el viernes pasado. La automotriz no especificó una cifra exacta de despidos, pero fuentes del sindicato los estiman entre 800 y cerca de mil 200 puestos de trabajo.
La planta de Volkswagen en Puebla, una de las principales de la industria automotriz mexicana con una producción de 919 vehículos diarios, vive momentos difíciles. Al anuncio de la cancelación de un turno, el sindicato aseguró que la empresa ha incurrido en despidos unilaterales.
'Para el sindicato, la estabilidad en el empleo de sus agremiados y la protección de la actividad productiva son asuntos prioritarios' por lo que han continuado con el diálogo y esperan que muchos de los despedidos sean recontratados el próximo año con la nueva línea del Golf hibrido.
El sindicato presentó desde mayo pasado alternativas a la empresa para hacer frente a los problemas productivos, pero ninguna de las propuestas fue tomada en cuenta por la empresa.
El freno de operaciones de Volkswagen Puebla sucedió durante la negociación del acuerdo de incremento salarial y contractual de 10,04% a sus empleados.
La última semana de agosto, el consejero delegado de Volkswagen, Oliver Blume, planteó en una reunión con cerca de 10 mil trabajadores en Wolfsburg, Alemania, que la empresa echará mano de un plan drástico para reducir costos y simplificar sus estructuras.
Blume reconoció una creciente presión sobre la industria automotriz debido a las dificultades del entorno global y al avance acelerado de los competidores chinos. 'Desde la perspectiva actual, aproximadamente la mitad de la necesidad de ajuste corresponde a Alemania y la otra mitad, al resto del mundo', comentó, aunque no mencionó una cifra concreta de puestos de trabajo a eliminar.
La crisis llegó a Volkswagen en México. Para el sindicato y los organismos de la iniciativa privada, el anuncio de la supresión de un turno de producción puede significar que viene una tormenta mayor.
Los líderes sindicales señalaron que tienen iniciativas técnicas para hacer frente a esta coyuntura, como la recontratación de los desempleados, al tiempo que pidieron a la armadora y a los gobiernos federal y local sumarse para encontrar una solución que no afecte a un centro de producción con más de 70 años de historia. En 1954 arrancó la construcción del VW Sedán, conocido como 'vocho'. Además de su planta en Puebla, tiene una fábrica de motores en Silao, Guanajuato y una armadora de Audi en San José Chiapa, Puebla.
'El plan de Volkswagen para ajustarse al desafiante entorno global no es ajeno a la reconfiguración que ha vivido el sector desde el año pasado ante la guerra arancelaria de Estados Unidos contra los automóviles foráneos', comentan expertos en la industria.
Las exportaciones mexicanas de automóviles que no acrediten contenido estadounidense deben pagar un arancel máximo del 25% para entrar a Estados Unidos. Con esta tarifa como telón de fondo y la negativa de Washington a renovar el acuerdo comercial de Norteamérica, el TMEC, por los próximos 16 años, el sector automotriz instalado en México deberá ajustar sus planes.
Empresas como Toyota ya han anunciado el traslado de parte de su producción a plantas en Estados Unidos.
Esta medida se suma a la de otras empresas del sector, que en México han decidido cerrar puestos de empleo debido al nuevo entorno arancelario. 'La pérdida de empleos trae una afectación no solamente a los trabajadores, sino también a los empleos indirectos. Es un tema muy grave y, finalmente, este fenómeno se ha estado reflejando en todo el país, sobre todo por el tema de los aranceles', lo que explica las consecuencias de la crisis de la industria automotriz en Puebla.
De las anécdotas que se cuentan
La posibilidad de reincorporación de trabajadores despedidos ocurre en medio de las negociaciones salariales entre el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen.
El secretario general sindical, Hugo Tlalpan Luna, informó que se negocia el retiro temporal de mil 153 técnicos de las líneas de producción de Jetta y Tiguan.
Según lo expuesto por el dirigente sindical, con el regreso del proyecto del Golf, 611 de los 786 trabajadores dados de baja podrían reincorporarse a Volkswagen Puebla a partir de marzo de 2027.
Además, 45 trabajadores serían trasladados al área de prensas y otros 102 estarían contemplados para la relocalización relacionada con el Golf.
El SITIAVW también plantea que 699 trabajadores mayores de 58 años puedan acceder a un esquema de jubilación, mientras que 175 empleados optaron por el retiro voluntario.
El sindicato ha propuesto otras alternativas para reducir el impacto de las bajas, entre ellas cubrir vacaciones, capacitación, modificaciones de turnos, paros técnicos rotativos y un esquema de cuatro días de trabajo por tres de descanso.
Después de las bajas y retiros voluntarios, la planta de Volkswagen Puebla quedaría en 6 mil 256 trabajadores.
Los sindicalizados deberán votar el próximo 11 de septiembre la propuesta de incremento global de 10.04 por ciento, integrada por aumento directo al salario y prestaciones.
El sindicato se deslindó de haber pactado los despidos con la empresa.
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*ARD
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