Carta al director 06/09/2026 a las 21:56h.
En política, las palabras nunca son del todo inocentes. La utilización cada vez más frecuente de términos como 'ultra', 'extrema derecha' o similares para definir ... posiciones que hasta hace no tanto formaban parte de la derecha convencional no parece responder únicamente a una cuestión semántica. Hay también una batalla por definir dónde está el centro.
Si se consigue presentar a la socialdemocracia como el espacio central y moderado, mientras se empuja a la democracia cristiana o al liberalismo conservador hacia la derecha, el mapa político cambia sin necesidad de que quienes lo dibujan hayan modificado sustancialmente sus propias posiciones.
Al mismo tiempo, resulta llamativa la progresiva desaparición del concepto de 'extrema izquierda' del lenguaje político habitual. No es una cuestión menor. Quienes practican esta geometría saben perfectamente que las elecciones suelen ganarse desde posiciones capaces de atraer al centro. Y si uno no quiere desplazarse hasta esa posición privilegiada, siempre queda otra posibilidad: intentar desplazar el propio centro hacia uno.
Calificar reiteradamente al adversario no solo sirve para describirlo; puede servir también para situarlo en el mapa y, por contraste, decidir dónde queda cada uno. Espero que los electores sean capaces de distinguir entre los movimientos reales de los partidos y los movimientos artificiales de esta peculiar geometría política. Porque una cosa es ocupar el centro y otra, bastante distinta, mover las coordenadas para hacer creer que se está en él.
Geometría política
(0)Comments