Cuando se habla de los aportes civilizatorios de una región, nación o grupo de naciones, a la humanidad (sin que esto implique necesariamente el adjudicarle a la historia un propósito preconcebido de antemano) se refiere a la cultura entendida como una unidad subjetivo-material que crea condiciones favorables en torno a facilitar un salto que contribuya a la reafirmación de lo humano y su ambiente. Y no es muy complicado ni complejo entender y comprender qué es un aporte civilizatorio de lo que no lo es En la historia de los pueblos antiguos existen manifestaciones cultural-civilizatorias de la relación humano-ambiente indispensable con respecto por lo viviente, por la vida en su expresión más general y amplia.
Pero sinceramente, es necesario buscar la aguja en la paja, usar lentes de aumento, con el fin de encontrar alguna experiencia de nación, algún país, alguna región, que podamos decir mira aquí está la clave de los últimos 500 años y ese suceso puede ser la clave para comprender qué es una aportación civilizatoria como ocurrió con las antiguas civilizaciones. Vamos a hacer un simple y pequeño recorrido histórico de lo que han sido los aportes civilizatorios a la humanidad y cómo a partir de la llegada de los peninsulares a lo que ahora es América, todo se pulverizó, ya nada se podía esperar de occidente en términos civilizatorios hasta que apareció México.
Aparte de la escritura, el lenguaje articulado, el cero, la rueda, la humilde balsa o la canoa, el tránsito fluvial y marítimo, lo sagrado y religioso y así sucesivamente, en la actualidad México es una potencia. En el pasado se crearon códigos como el de Hammurabi emitido en el año 1750 antes de la era cristiana, en Babilonia, sintetizado en la frase de darle agua al sediento. Otra, la liberación del pueblo judío de su condición de esclavos por Ciro el Grande, rey del imperio persa (hoy los judíos quieren desaparecer a los persas). Sin embargo, el pueblo iraní ha sabido actuar con la sabiduría milenaria y ha puesto en su lugar a los intrusos en la región: israelíes como a estadounidenses.
La carta del jefe Seattle dirigida al entonces presidente de los Estados Unidos que pretendía comprar territorios de las tribus. La respuesta en la carta es profundamente radical para el pensamiento occidental que todo lo valora en dinero: ¿Cómo se puede vender el cielo o el calor de la tierra? '… la tierra no pertenece al hombre; el hombre pertenece a la tierra. Esto sabemos. Todo va enlazado, como la sangre que une a una familia. Todo va enlazado."
Con respecto a la aportación civilizadora de occidente iniciada en la parte noratlántica de Europa, dice Bolívar Echeverria, la aplicación de la antigua neotécnica de la era premoderna en occidente capitalista moderno, se asemeja a la escalera de la película de Chaplin sobre la modernidad, en ella se asciende como en cualquier escalera, pero en los hechos la lógica de la escalera es ir hacia abajo, en un plano descendente.
Se refiere el autor a la aplicación de la técnica de manera sistémica en occidente como fundamento del modelo de apropiación capitalista que occidente llevó al mundo reproduciendo las relaciones de esclavo y amo.
No se había creado un sistema social como el capitalismo que ha llevado a la humanidad a ocultar la triste y lamentable relación de millones y millones de seres humanos sometidos a la extracción de plusvalía como dice Marx, tras el surgimiento de la sociedad capitalista, pero que en cuanto a su comprensión social todo parece como si fuera algo normal en esa historia de príncipes y reyes que ha legitimado las jerarquías sociales.
Es complicado y difícil de comprender lo que ha creado occidente como un mundo de explotación de la humanidad por unos cuantos, pero a tal punto que todo permanece oculto a los ojos de los sometidos al trabajo a cambio de una fracción mínima de la riqueza que crean y que no les da más que para despertar, viajar al trabajo, regresar a casa y dormir y medio comer.
En realidad, los estados como conceptos, no son lo que los filósofos occidentales han querido sugerir a sus pueblos, es decir, entidades en las que se ha materializado el espíritu de la humanidad. Nada de eso, los estados se han convertido en gestores de aquella mortal anulación de la humanidad como seres pensantes y libres, fundantes del mundo al pensarlo (Sloterdijk). El Estado no ha sustituido, en cuanto a inteligencia, a la humanidad. Entendiendo por inteligencia la comprensión del mundo que nos rodea y la consecuente aplicación de acciones para relacionarse de manera inteligente con el circunmundo. No. La naturaleza, la tierra, esa la que se refieren los pueblos del norte del continente, fue convertida por ellos en 'recursos naturales' y en mercancía: la tierra tiene un precio para ellos.
En la actualidad la revolución tecnológica, la computadora, las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, así como la IA, su origen y aplicación está relacionada con estrategias militares que dieron origen a centros de incubación industrial-tecnológicos como Silicon Valley, entre otros. Se elevó la admiración y el valor de la tecnológica a una entidad sobre la que se depositó la creencia de las élites angloestadunidenses de que sería suficiente su dominio para establecer un control, una relación amo y servidumbre entre las naciones. Lo anterior, una vez que la producción material se trasladó hacia el continente asiático. Fallaron los cálculos, el esclavo se reveló: China.
La tecnología ha ido más allá de una simple relación amo-esclavo, es decir, de la normalización de las relaciones sociales como a nivel de las naciones. Lo que ahora tenemos es a la energía nuclear como amenaza de la existencia de vida y de la humanidad. Más allá de la historia de lo ocurrido en Japón durante la segunda Guerra Mundial, se empuja a las naciones a poseer armas nucleares como instrumento de disuasión. Para evitar ser atacada, una nación, las usa como Corea del Norte. En el escenario de confrontación entre las naciones la muerte se mira de frente a frente, en un mundo de élites necrófilas en el que la inteligencia humana inventora del mundo ha sido destruida por occidente.
Pero México aparece como un sol al que una espesa nube gris le impide penetrar y brillar como el gran pueblo civilizatorio que es, la excepción de occidente: crear zonas libres de armas nucleares. Aparece como algo hasta que es necesario evitar para no molestar a las potencias nucleares, lo que es un error. México, la única nación que ha aportado desde 1492 un grado de civilización a la humanidad no lo ha explotado lo suficiente. Por alguna razón que es difícil de comprender cuando se trata de la única experiencia en el mundo actual que no había ocurrido desde la época en que nacieron las antiguas civilizaciones en los márgenes de los ríos en Asia, el Lago de Texcoco y en las cumbres de los pueblos andinos. México, la gran potencia civilizatoria no se atreve a decirlo.
El despertar del sur global como se le llama al conjunto de naciones (los BRICS y aspirantes a ocupar un lugar dentro de esa agrupación mundial) y que han dispuesto crear un sistema económico y financiero alternativo al que enarbola EU, todavía no está claro el uso y el sentido que la tecnología tendrá en un futuro. México, si lo ha hecho. La situación de disputa entre Eurasia y Occidente apenas está en sus primeros pasos. Es difícil y complicado que a estos aspectos se les brinde atención. Lo que se puede deducir es que en estos momentos la tecnología, el uso productivista y alineador de conductas en torno al eje esclavo y amo, no cambiará.
Aparentemente, es la continuación de occidente, pero existen matices.
En lo económico y financiero está la explicación de la resistencia violenta de occidente al cambio, sacrificando a pueblos bajo el pretexto de una supuesta amenaza rusa sobre Ucrania y Europa. Las élites judías, pero no las únicas, que dominan el panorama financiero y tecnológica actual de occidente, no quieren abandonar el control que tienen del sistema económico global y su uso con fines políticos y de poder en el mundo. En Eurasia, aunque una buena parte del capital procede de occidente, han surgido élites económicas dispuestas a no dejarse arrollar por occidente como quisieron hacerlo con medidas arancelarias que carecen de fuerza económica y militar que las respalde, ya no digamos moral y ética que las respalde.
La ciencia, en occidente, hizo de la técnica un proceso sistematizado asociado a la industria terminó por responder a los intereses del capital. Son las naciones ricas, pero sobre todo Inglaterra y EU, las naciones que han impuesto un modelo de ciencia a todo el mundo y al servicio de sus intereses. Ellos dicen que es la ciencia, cómo se aplica y en beneficio de quiénes. Propietarios de empresas, laboratorios, universidades, con científicos pagados para que apliquen sus conocimientos a sus productos, han convertido al conocimiento en una mercancía contratando en todo el mundo a los mejores estudiantes y llevándolos al Silicón Valley como soporte de la revolución tecnológica actual, la cuarta revolución industrial, pero que puede dejar en la oscuridad a la humanidad. No es un aporte civilizatorio.
Es decir, no se utiliza con fines de reafirmar la vida en el planeta, no se le permite a la humanidad dar un salto. La gran aportación de la cultura occidental la ha hecho México con la firma del Acuerdo de Tlatelolco, pero lo civilizatorio de México. Es la gran potencia civilizatoria de occidente, pero no nos atrevemos a decirlo.
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