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Crónica Puebla

De alianzas y contra alianzas… democracia partidista actual

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AL PIE DE LA LETRA Rodolfo Rivera Pacheco Nuestra joven democracia partidista empieza a funcionar como en cualquier país con sistema similar: Partidos de derecha, centro e izquierda, que buscan el poder mediante propuestas que le agraden al electorado (sobre todo en el ámbito de combate a la pobreza e inseguridad) y, cuando un partido no puede ganar solo el porcentaje suficiente de votos para gobernar, busca alianzas con otras propuestas partidistas, a veces cercanas ideológicamente y… a veces no. Pero el objetivo es ganar elecciones y mantenerse en el poder. A muchos puede molestar este planteamiento -que el fin de un partido sea ganar el poder y mantenerse en él-, pero ese el objetivo legal de cualquier instituto político en el mundo democrático. Así funciona la democracia de partidos en todo el planeta y desde luego para nada en los países donde existen dictaduras, partidos únicos o teocracias monárquicas como algunos países musulmanes. Pero el mundo democrático así funciona. En América, Europa, Asia, África y Oceanía. Y México, con todos sus altibajos históricos, tiene este sistema desde que se logró la independencia, pasando por guerras civiles, intervenciones extranjeras con pérdida de territorios, monarquías aceptadas (Iturbide) e impuestas (Maximiliano), dictaduras, democracia disfrazada de partido hegemónico y hoy democracia reciente de alternancia. Porque hasta apenas a finales de los años 80 del siglo pasado hubo gobernadores de partidos diferentes al PRI, apenas en 1997 hubo un Congreso federal con mayoría opositora al presidente de la República y hasta hace apenas 26 años hubo alternancia en la Presidencia de la República. Y hoy estamos viviendo los vaivenes de un sistema de partidos en el que todos buscan el poder mediante el voto mayoritario de los ciudadanos. Y obviamente estamos viviendo esos vaivenes que ya han vivido todos los pueblos europeos y la mayoría de los latinoamericanos desde hace muchas décadas (siglos algunos). Pero en todos ellos, las alianzas y contra alianzas partidistas son una característica absolutamente normal de sus sistemas democráticos. Y a los mexicanos nos parecen terribles y hasta perversas. Y todo esto viene a colación por lo que estamos presenciando en los últimos años. Cuando un partido no puede ganar solo el favor del voto popular, busca alianza con otro u otros para poder así sumar sufragios, ganar y repartirse el poder en cualquier nivel gubernamental. Así ha venido ocurriendo desde el año 2000. Y son alianzas las que nos han gobernado desde entonces. En 2000 el PAN se alió con el Partido Verde y ganaron. En 2006 también, aunque el PRD empezó a aliarse con el PT y otros partidos de izquierda que han existido, y desde luego con el antecedente de MC, que antes fue Convergencia por la Democracia. En 2012 el PRI se alió con el PVEM y ganaron, contra una alianza del PRD, Convergencia y PT. En 2018 Morena se estrenó en la contienda por la Presidencia aliado del PVEM y PT y así la han mantenido hasta hoy. En 2024 el PRI y el PAN -antes enemigos irreconciliables- se aliaron para pelear contra Morena y aliados, pero perdieron. Vaya, todos se han aliado contra todos. Y en elecciones estatales y Municipales las alianzas han variado una y otra vez y ha habido de todo. Por eso me causa risa el que hoy medio mundo se extrañe de que pueda volverse a dar un alianza del PRI con el PAN hacia 2030. O que el PAN sondee cómo pueda lograr una alianza con MC en diferentes Estados para ganar Gubernaturas o hasta la Presidencia en 2030. O que el PVEM se aleje de Morena y quizás retome su alianza con PAN y hasta MC en 2030. Todo, absolutamente todo puede pasar. Basta que los líderes partidistas lo acuerden con el objetivo de que pierda la hoy alianza mayoritaria encabezada por Morena. Y de personas mejor ni hablar. Todos los políticos buscan su vigencia o supervivencia porque ese es su trabajo. Hoy pueden ser de un partido, pero si no les toca una candidatura que buscan, migran a otros en donde sí sean valorados. Los famosos 'chapulines' los hay en todos lados y países y al principio son criticados, pero después a la gente se le olvida y si son carismáticos, votan por ellos sin ningún problema. Hoy, medio mundo critica que muchos líderes y hoy gobernantes de Morena eran del PRI, pero eso también ocurrió en tiempos de Rafael Moreno Valle en Puebla, cuando él y la mayoría de sus colaboradores importantes habían sido priístas y fueron a dar al PAN, que a todos recibió con agrado. En MC hoy hay ex priístas, ex perredistas en todo el país y ahora ex panistas en Puebla (o al menos un ex gobernador y ex alcalde que ganó por ese partido) como Tony Gali. Normal. Y el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra. Amigos, a nosotros nos molesta y sorprende, pero en cualquier país democrático sucede eso y más. Mientras sea democrático y haya libertades políticas, por supuesto. Alianzas, contra alianzas y migraciones interpartidistas las hay en todos lados. Dejemos que sea la ciudadanía la que decida con su voto, la preferencia por un partido y/o un personaje. Y por supuesto votemos, no después nos andemos quejando y lloriqueando. [email protected] [email protected] X: @rodolforiverap Facebook: Juan Rodolfo Rivera Pacheco Instagram: rodolfo.rivera.pacheco
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